La brecha entre plataformas se ha cerrado
Hace tres años, la sabiduría convencional era: construir nativo (Swift/Kotlin) si el rendimiento y la UX importan, construir multiplataforma (React Native/Flutter) si el presupuesto es ajustado. Ese cálculo ha cambiado. Flutter 3.x y la nueva arquitectura de React Native han eliminado la mayor parte de la brecha de rendimiento para las aplicaciones empresariales típicas, y la experiencia del desarrollador ha madurado significativamente.
Hoy en día, la decisión tiene menos que ver con el rendimiento y más con la experiencia del equipo y el mantenimiento a largo plazo. React Native tiene sentido si su equipo ya conoce React: el ecosistema JavaScript/TypeScript se transfiere directamente y el modelo de componente le resulta familiar. Flutter tiene sentido si desea una única base de código dirigida a dispositivos móviles, web y de escritorio simultáneamente, y está dispuesto a aprender Dart (que la mayoría de los desarrolladores aprenden rápidamente).
El desarrollo nativo (SwiftUI para iOS, Jetpack Compose para Android) todavía tiene sentido para: aplicaciones con una profunda integración del sistema operativo (datos de salud, ARKit, funciones avanzadas de cámara), aplicaciones que necesitan competir en UX con líderes de categoría (banca, redes sociales) o cuando tiene el presupuesto para mantener dos bases de código separadas. En Trilab.Tech, creamos aplicaciones multiplataforma con Flutter o React Native de forma predeterminada y reservamos las nativas para los casos en los que los requisitos del producto realmente lo exigen.
